Un tanque llamado Land Cruiser
No sabemos cómo, pero de alguna manera los diseñadores de Toyota se las han ingeniado para hacer que el Land Cruiser 2010 parezca aún más tanque de lo que es. La nueva generación del todoterreno ha sido presentada en Frankfurt en configuración de cinco puertas, y bajo su durísima carrocería esconde todas la cualidades que lo han convertido con el paso de los años en toda una leyenda: mecánicas a prueba de bombas, unas aptitudes off-road fuera de toda duda, y un interior tan amplio como mimado.
Disponible con mecánicas de 3,0 y 4,0 litros (4 cil. diésel de 173 CV y V6 gasolina de 249 CV respectivamente), el Land Cruiser 2010 destaca por sus dimensiones. Mide 4.760 mm de largo, 1.845 mm de alto, y 1.885 mm de ancho. Son cifras poco comunes en una exposición donde, superdeportivos aparte, los modelos urbanos son el centro de toda la atención. Las transmisiones encargadas de regular su potencia son dos: un cambio de cinco velocidades automático (para ambas motorizaciones) y un manual de seis (sólo para el petrolero).
Este grandullón con raíces de campo y modales de ciudad acelera de 0 a 100 en 9,2 s con su motor V6, aunque muchos de sus clientes están más interesados en su comportamiento fuera del asfalto mejor cepillado. Allí, entre baches, rocas y grava, el Land Cruiser brilla como pocos. Su ángulo de ataque de 32º (25º de salida) le proporciona la protección necesaria cuando toca aproximarse a desniveles importantes, y con un despeje mínimo de 220 mm muy malo tendrá que ser el camino para escuchar el estremecedor sonido de las piedras acariciando los bajos del vehículo. Cualquier percance más pequeño, posiblemente pasará desapercibido para sus ocupantes. Por si esto no fuera suficiente, el Land Cruiser 2010 es aún más duro; Toyota ha aumentado la rigidez del chasis un 11% sobre la generación anterior.
Y es que el cavernoso interior del Land Cruiser 2010 no tiene muchos rivales. Es un todoterreno grande por fuera, pero también por dentro, con tres filas de asientos útiles. Desde la primera y hasta la última, comprobado con nuestras rodillas y cabezas. Sin irnos a los monovolúmenes de mayor tamaño, no hay muchos coches capaces de acomodar pasablemente a dos adultos en las plazas auxiliares, que en la mayoría de los SUV suelen ser incómodas hasta para los niños. Estos asientos se pueden recoger electrónicamente en el suelo cuando sea necesario utilizar todo el maletero. Las plazas delanteras se describen ellas solas a través de las fotos, al igual que el resto de un habitáculo repleto de materiales y detalles de buena calidad. Un lujo de todoterreno se mire desde donde se mire.
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